La política migratoria de Malta

Boom Malta presenta un análisis de la política migratoria en Malta, mostrando cifras y proyecciones para lo que los cambios esperados en 2021.

Por Joaquín Pinto Ferrand*

En los últimos años Malta ha venido ganando popularidad como un destino atractivo para migrantes de todos los rincones del mundo, sin duda atraídos por el crecimiento económico de la isla en los últimos años (7% en promedio entre 2013-2019, cuatro veces más alto que el promedio de la UE según el Fondo Monetario Internacional), acompañado de excelentes indicadores macroeconómicos, como se puede apreciar en la imagen (se muestran resultados hasta fines de 2019).

Este escenario ha permitido que para setiembre de 2020 Malta tenga la tasa de desempleo más baja de la eurozona (4,8%), lo cual es sin duda uno de los principales argumentos decisivos a la hora de migrar. Sin embargo, los migrantes también ven en Malta múltiples bondades adicionales: se trata de un país miembro de la Unión Europea, integrado a la zona Euro y forma parte del acuerdo Schengen, así como de la Commonwealth. La isla goza de un clima templado y soleado y tiene el inglés como una de sus lenguas oficiales. Definitivamente muchos son los argumentos para que migrantes del todo el mundo opten por estas latitudes para construir su nuevo hogar.

Con una población residente de alrededor de 500,000 habitantes y una de las densidades poblacionales por km2 más importantes del mundo (9no país/territorio más denso del mundo con 1346 habitantes por km2), evidentemente los flujos migratorios tienen un impacto muy visible.

Si bien las autoridades maltesas han venido implementando políticas migratorias bastante flexibles y abiertas en comparación a sus vecinos europeos, las cuales han permitido dar soporte al crecimiento económico, también es cierto que muchos residentes en Malta ya han empezado a hacer sentir su preocupación sobre este tema. Por ello nos preguntamos ¿en qué medida es sostenible en Malta una política migratoria abierta que brinde facilidades para migrantes calificados y no calificados?

Analizando los factores de crecimiento de la migración y su impacto, entenderemos más claramente qué problemáticas vienen asociadas y cuáles podrían ser los próximos pasos del gobierno maltés en este tema central para la isla.

Un crecimiento económico soportado por la mano de obra extranjera

Construcción, hotelería y turismo y clusters especializados: los motores del crecimiento económico

En los últimos años, el boom económico de Malta ha traído prosperidad al país, acercando el PIB per capita ajustado por poder adquisitivo de la isla al de Francia y al del Reino Unido (los tres se ubicaron en USD $47,000 en 2019). Manifiestamente este desempeño ha tenido un impacto mayor en algunos sectores económicos, que son los que han atraído una mayor cantidad de migrantes.

Sin duda, el sector que más contribuye con la contratación de personal extranjero y que ocupa el mayor porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) de Malta es el sector hotelería, turismo y restauración. Como podemos apreciar en el gráfico, la contribución del sector al empleo fue del 28,3% en 2017 y su aporte al PBI fue de 26%, muy por encima de los promedios mundiales, europeos e incluso de los países de la zona Mediterránea.

El sector es uno de los grandes demandantes de mano de obra, especialmente en la temporada de verano, que es cuando un mayor nivel de actividad tiene. Aquí se contrata una amplia gama de perfiles, desde personal de limpieza y meseros, pasando por jardineros y cocineros hasta personal de atención al cliente en idiomas, áreas de soporte como recursos humanos o finanzas e incluso posiciones gerenciales.

Otro importante tributario de la contratación de mano de obra es el sector construcción, el cual ha crecido enormemente recientemente. Más allá de la evidente explosión en este sector que puede ser percibida a simple vista contando la cantidad de grúas visibles por doquier, la National Statistics Office de Malta indica que el sector creció un 62% en los últimos 8 años. Aquí se necesita mano de obra no calificada y calificada con experiencia, como por ejemplo soldadores, electricistas, operadores de maquinaria, ingenieros, arquitectos, entre otros.

Finalmente, otro punto a destacar es que Malta ha venido posicionándose en ciertos sectores en los que quiere tener un alto desempeño a nivel internacional. A todas luces, donde mejor lo ha conseguido es en el sector de juegos en línea, o IGaming, mayormente asociado a casinos y juegos de azar. Malta se ha erigido como un referente internacional en cuanto a la regulación de este sector y ha implementado políticas que han atraído a los grandes actores mundiales en el tema. Esto ha contribuido con la creación de puestos de trabajo bien remunerados, atrayendo un gran número de expatriados, principalmente de Europa. Como se puede apreciar en el siguiente cuadro, prácticamente dos tercios de los empleados de la industria son no-malteses.

Otros sectores que vale la pena mencionar son la industria del cine, ya que Malta ha implementado una estrategia para ser sede de grandes producciones cinematográficas y de televisión, lo cual ha atraído diversas producciones de gran escala en los últimos años. También vale la pena destacar el ámbito del blockchain, en el que Malta pretende consolidarse como un referente internacional, imitando en algo la exitosa estrategia del IGaming. Finalmente, otra área de particular movimiento es el sector náutico de recreación, ya que Malta ofrece condiciones muy ventajosas para que los navíos utilicen su pabellón. Evidentemente estos sectores también ofrecen numerosas oportunidades laborales que los migrantes han sabido aprovechar bien.

Caracterización de la mano de obra extranjera

Notoriamente, la migración en Malta no ha sido homogénea. Hay diversos grupos que podemos caracterizar y que han podido adaptarse de diferente forma a la vida social maltesa, generando múltiples impactos.

Tradicionalmente la mano de obra extranjera ha sido principalmente de la Unión Europea, sin embargo, en los últimos años el crecimiento de la mano de obra no-europea (TCNs) ha crecido a un ritmo mucho mayor y en diciembre del 2019 prácticamente había alcanzado a la mano de obra europea, como se puede ver en el gráfico siguiente.

El perfil típico del migrante en Malta es un hombre entre 30 y 54 años, aunque, de igual forma hay algunas diferencias en los grupos que explicaremos más adelante. La gran mayoría de migrantes proviene de Europa (67%), seguido de Asisa (25%) y África (6%), mientras que los migrantes de las Américas solo representan un 2% de los empleados extranjeros en Malta.

Estos son algunos grupos que podemos describir de acuerdo a sus principales características:

Migración de trabajadores de países miembro de la Unión Europea

Este es el segmento que más fácilmente se ha integrado a la vida maltesa. Como se puede ver en el gráfico, el Reino Unido e Italia son las principales nacionalidades de migrantes de la UE (en este caso se considera al Reino Unido como país miembro de la UE, porque las estadísticas son previas a su salida de la Unión).

Los trabajadores europeos están principalmente contratados como empleados de soporte, profesionales y trabajadores en el área de servicios y ventas. Técnicos y profesionales asociados y gerentes también son perfiles muy contratados en este segmento.

Dadas las normas comunitarias europeas que facilitan el trabajo dentro de los países miembro, los ciudadanos de países de la Unión Europea tienen total libertad de establecerse, firmar un contrato y solicitar una residencia con bastante facilidad. De igual forma pueden abrir un negocio y acogerse a otros beneficios.

Migración de trabajadores de países no-miembros de la Unión Europea (TCNs)

Este es el segmento de mayor crecimiento en los últimos años. Las principales nacionalidades de origen son: Filipinas, Serbia e India. La fuerza laboral de este último país es la que ha tenido el mayor crecimiento reciente, el cual ha sido particularmente importante en los últimos 3 años.

El principal segmento de TCNs en Malta está empleado en el rubro de servicios básicos desempeñando labores como limpieza o atención en restaurantes, por ejemplo, seguido del rubro servicios y ventas.

Este segmento es variado, puesto que la categoría TCNs engloba migrantes de todos los continentes y éstos tienen diferentes formas y procesos de adaptación.

Sin embargo, en lo que respecta a los temas migratorios, los TCNs deben tramitar un Single Work Permit, o residencia de trabajo, que se renueva cada año, y que está vinculado a un trabajo en particular. No pueden auto-emplearse y tienen varias restricciones, por lo que el proceso de integración es más complejo. 

Migración calificada versus no-calificada.

Más allá del origen de los trabajadores también podemos distinguir otra importante dicotomía y es la de la migración calificada versus la no-calificada.

Al respecto, Malta tiene políticas para incentivar la migración calificada, con esquemas dirigidos a los TCNs.

Por ejemplo, un procedimiento de aplicación para la residencia de trabajo es el de Key Employee Initiative (KEI) o Iniciativa de Empleado Clave, la cual Identity Malta, la agencia maltesa de migraciones, ha puesto en marcha para garantizar procesos más expeditos para la obtención del permiso de residencia para esta categoría migratoria. Dentro de las facilidades obtenidas, también está la posibilidad de aplicar a un permiso de 3 años después de la primera renovación, mientras que para los Single Work Permits se trata de permisos de 1 año.

Adicionalmente, otra medida para atraer a este tipo de trabajadores no-europeos es el programa “Job Seeker” o “en búsqueda de empleo” que permite obtener una tarjeta de residencia de 9 meses a quienes hayan terminado un programa de educación superior en Malta y deseen quedarse a buscar un empleo en la isla. De esta forma el gobierno da un tiempo suficiente al inmigrante calificado para encontrar un empleo y permanecer legalmente.

Refugiados y solicitantes de asilo

Por su cercanía con el norte de África y su posición en el mar Mediterráneo, Malta se ha convertido en uno de los puntos de destino de solicitantes de asilo y refugiados que llegan a la isla en riesgosas travesías que muchas veces culminan en tragedia.

Como se puede ver en el gráfico, la demanda de solicitudes de asilo ha crecido enormemente en los últimos años, aunque la mayoría son finalmente rechazados. Los principales países de origen de los solicitantes son: Sudán, Bangladesh y Eritrea.

Los solicitantes de asilo tienen derecho a trabajar y residir en Malta hasta que se procese su solicitud por lo que también conforman parte de la fuerza laboral de la isla.

Otras categorías de migrantes

Malta también recibe otras categorías de migrantes como las del esquema de residencia por inversión o ciudadanía por inversión, que atrae migrantes con alta capacidad adquisitiva quienes deben comprometerse a invertir en el país. Este esquema ha sido cuestionado por la Comisión Europea alegando falta de transparencia, sin embargo, el Estado maltés se ha mantenido firme al respecto, señalando que se trata de un tema de soberanía nacional.

De igual forma Malta también es un destino atractivo para jubilados de varios países europeos que deciden instalarse en Malta por su buen clima y alto nivel de calidad de vida.

Esta importante presencia de inmigrantes de todo tipo en la isla tiene impactos en la ciudadanía y en las políticas públicas. Si bien el balance es decididamente positivo, también hay algunas voces que piensan que el crecimiento ha sido demasiado abrupto. Igualmente, el gobierno ha empezado a preguntarse si las políticas migratorias de la isla están verdaderamente atrayendo a Malta los perfiles que requiere el país.

La problemática de la migración en la ciudadanía y la política maltesa

El impacto de la migración en la población

Como hemos visto, la presión migratoria en Malta es muy significativa. Según EUROSTAT, en 2018 Malta era el país europeo con mayor proporción de inmigrantes por cada 1,000 habitantes (54,6), seguido muy de lejos por Luxemburgo (40,5) y Chipre (26,9). Países como Holanda (11,3), Alemania (10,8) o Francia (5,8) presentan tasas mucho más bajas.

Por ello no es de extrañar que en el último eurobarómetro, los ciudadanos malteses señalaron a la inmigración como la principal amenaza que enfrenta la Unión Europea (58%), muy por encima de cualquier otro país (le sigue Grecia con 33%).

Un capítulo aparte es el tema de los refugiados, ya que se ha evidenciado un importante crecimiento en los arribos en los últimos años. Esto fue particularmente evidente cuando las políticas de Salvini en Italia cerraron temporalmente los puertos italianos a las embarcaciones de rescate de migrantes, por lo que muchos se dirigieron hacia Malta.

El impacto que tiene este tema en la prensa local ha contribuido a que el tema de la migración tenga aún más impacto en la opinión pública.

Por otro lado, recientemente, durante los primeros meses de la pandemia del COVID-19, Malta decidió suspender la emisión de residencias por trabajo o “Single Work Permits”, y solo las estuvo otorgando a los TCNs que aplicaban bajo el esquema de trabajador altamente calificado.

Esta última medida se dio principalmente para medir el impacto de la pandemia en el empleo y dar prioridad a los ciudadanos malteses y europeos frente a una situación de escasez laboral. No obstante, el impacto de la pandemia en el empleo en Malta no tuvo el nivel de magnitud que sí alcanzó en otros países europeos, gracias al dinamismo de la economía y a los programas de soporte del gobierno. La medida de suspensión de emisión de Single Work Permits duró hasta mediados del año pasado y luego fue levantada, aunque actualmente las solicitudes de empleo no-calificado se procesan con un escrutinio más detallado. Aún no hay estadísticas de tasas de rechazo, pero se estima que éstas han subido considerablemente con respecto a la situación previa a la pandemia.

De igual forma, la Unidad Central de Visas de Malta ha suspendido el servicio de emisión de visas en el exterior, con lo cual se ha puesto una contención al flujo migratorio, de forma temporal, justamente para evaluar mejor los impactos que ha generado la pandemia en el mercado laboral.

No obstante, está claro que el partido de gobierno es muy consciente que necesita mano de obra para seguir apuntalando el crecimiento. Efectivamente, el Fondo Monetario Internacional (2020) menciona que “gracias a la fuerza laboral extranjera la economía ha podido satisfacer su demanda de mano de obra”, permitiendo que la fuerza laboral crezca en 18%.”

Si bien el balance general de la política migratoria en Malta ha sido positivo, el tema se ha convertido un eje central de la política maltesa. Debido a ello, los líderes políticos locales han aprovechado varias ocasiones para enviar mensajes a su electorado, sabiendo que esta es su principal preocupación. Hay algunos sectores de la población que piden cambios en las políticas migratorias hacia los TCNs y un sector muy minoritario que incluso culpa a la UE por esta situación.

No obstante es fundamental recordar que la realidad es que Malta ha mantenido tasas de desempleo muy bajas en los años previos a la pandemia y que la fuerza laboral extranjera ha permitido el crecimiento de la economía nacional.

Sin embargo, en una geografía reducida, y con cambios tan rápidos en la demografía nacional, la presencia de migrantes en el territorio nacional ha sido sentida de manera importante por la población, la cual ha convertido este tema en el principal punto de interés nacional.

Frente a este escenario la mayoría de mensajes comunicados por el gobierno a la población va en el sentido de frenar el flujo migratorio de refugiados, a la vez de reconocer el impacto positivo de la migración regular, particularmente la calificada, al desarrollo económico de Malta.

No obstante, el gobierno ya ha dejado en claro que habrá cambios en la política migratoria maltesa a partir de este año, para adaptarse así a una nueva estrategia nacional de crecimiento y desarrollo.

La política migratoria maltesa actual: ¿Qué cambios se esperan?

Hasta ahora, y en particular en los años más recientes, Malta se ha caracterizado por tener una política migratoria más bien abierta para quien cumpla con los requisitos. Para las nacionalidades que están exentas de visado para ingresar al espacio Schengen, Malta permite que puedan hacer sus aplicaciones de visado y residencia ya en territorio maltés, así como cambiar de estatus migratorio (por ejemplo, de estudiante a trabajador), algo que no está permitido en muchos otros países europeos.

Para fomentar incluso algunos perfiles de migrantes, Malta otorgó hace un par de años (2018) la posibilidad a los estudiantes de inglés, además de los de educación superior, de trabajar medio tiempo, con lo cual ha venido facilitando la transición de los estudiantes al mundo laboral.

Malta también ha establecido algunas políticas para dar facilidades y atraer a cierto tipo de migrantes, como aquellos calificados que hacen un programa de educación superior en la isla pues pueden optar por la residencia de “Job Seeker” o “Buscador de Empleo”, con la cual el beneficiario tiene 9 meses para buscar empleo después del término de un programa de educación superior.

Sin embargo, con la pandemia también hemos visto que el gobierno es capaz de tomar decisiones e implementar cambios rápidamente y con facilidad, implementando las nuevas normas de manera efectiva debido al tamaño de la isla. Por ejemplo, la suspensión de permisos de trabajo full-time para trabajadores no-calificados o incluso los permisos de trabajo part-time para estudiantes con visa tipo D (visa de inglés, por ejemplo), nos dejó claro que el gobierno está en medida de actuar para proteger el mercado laboral maltés si evidencia alguna presión sobre el empleo.

Por otro lado, y más allá de la pandemia, según las recomendaciones de varias instancias y del análisis que hace el propio gobierno, el modelo de crecimiento de Malta basado en los sectores previamente descritos ya venía dando muestras de desgaste, con lo cual es necesario pasar a una siguiente etapa en la que se apueste por clusters de alto valor agregado que atraigan perfiles calificados, según el exitoso modelo del IGaming.

Algunos sectores que se perfilan son el de blockchain, servicios financieros y cannabis médico, sin embargo, el gobierno sabe que para ello es necesario atraer a los perfiles adecuados. Dicho esto, está claro también que algunos sectores, como el de hotelería y turismo siempre serán fuertes en Malta y demandarán mano de obra calificada y no-calificada que el país no está en capacidad de autosatisfacer.

La apertura fue una política que apoyó el gobierno laborista de Joseph Muscat, a través de Clyde Caruana, que era la cabeza de Jobs Plus, la agencia maltesa de empleo, pero ahora en su nueva posición de Ministro de Finanzas y Empleo, alerta que se está rediseñando una nueva política migratoria para la segunda mitad del 2021 (entrevista con Times of Malta del 13 de diciembre de 2020).

Aquí vemos como Caruana pasó de “la economía no puede sostenerse sin trabajadores extranjeros” (enero de 2019) a “la política migratoria actual está agotada” (diciembre de 2020).

Por ello el ministro de Finanzas ha señalado que Malta está trabajando en una nueva política de empleo para la fuerza laboral extranjera, la cual estará lista en la segunda mitad de 2021.

A pesar de no dar demasiados detalles, señaló que es momento de mejorar la calidad de la fuerza laboral, lo cual debe darse a través del fortalecimiento y creación de capacidades

Así pues, todo parece indicar que está claro que la política de Malta de tener una apertura para trabajadores calificados y no calificados por igual no es sostenible y debe ser reformada. Por ello se prevé que la nueva política se enfocará en generar más valor en la economía, por lo que probablemente las normas se orienten a buscar mayor calificación antes que mayor número de trabajadores, desarrollando clusters que traigan altos rendimientos al país.

También está claro que el país está muy insertado en la economía globalizada y que es interdependiente de la mano de obra extranjera para poder seguir creciendo y generando valor para el país, por lo que es muy poco posible pensar en un cierre drástico a los flujos de fuerza laboral extranjera.

Resumen de las principales ideas

  • Vemos entonces que, de acuerdo a lo declarado por las autoridades maltesas, estamos viviendo un momento de transición en las políticas migratorias locales. La pandemia demostró que el gobierno puede fácilmente girar el timón e implementar nuevas normas en cualquier momento, aunque para este caso se trató de algo más reactivo que planificado.
  • No cabe duda que el impacto de una política migratoria abierta como la que ha tenido Malta ha sido muy beneficioso para el país. El Fondo Monetario Internacional señala que “el balance de la inmigración es positivo para Malta, ya que ha contribuido con soportar el crecimiento, el empleo, la productividad y el ingreso” (IMF Country Report 20/99, Malta, 2020).
  • Sin embargo, también es cierto que la migración es rotundamente la principal preocupación de los malteses, por lo que el tema no puede ser desatendido por las autoridades.
  • En ese sentido, es cierto que las recomendaciones de las agencias internacionales y del propio gobierno, señalan que Malta debería poner aún más énfasis en las actividades de mayor valor agregado, con lo cual se espera que las políticas migratorias den un giro para apoyar este segmento. Esto también va en línea de las recomendaciones de las instituciones internacionales.
  • Aún no tenemos el detalle de lo que está planificando el gobierno para la segunda mitad de 2021, pero las autoridades ya han dejado entender que el país se enfocará más en migración calificada, buscando controlar el flujo de mano de obra no calificada.
  • La fuerza laboral es una de las variables más importantes para el crecimiento sostenido de Malta y la isla no tiene la capacidad de producir todas las habilidades que necesita localmente, particularmente en los sectores en los que quiere destacarse. Por ese motivo es muy poco probable que la isla cierre sus puertas a los extranjeros no comunitarios, sin embargo, sí es previsible que implemente mecanismos de incentivos y desincentivos para atraer la mano de obra que necesita.  

* Sobre el autor: Joaquín Pinto Ferrand es politólogo por Sciences-Po Paris (Francia) y cuenta con una maestría en Relaciones Internacionales por la misma casa de estudio y con un MBA de la Universidad de Suffolk. Actualmente, entre sus funciones, lidera el área de asesoría migratoria de Boom Malta.

Fuentes:

  • Broadwing placement agency
  • Central Bank of Malta
  • EUROSTAT
  • Eurobarometer
  • Focus Economics
  • International Monetary Fund (IMF)
  • JobsPlus
  • Malta Chamber of Scientists
  • National Statistics Office (NSO) – Malta
  • Statista
  • United Nations Development Programme
  • United Nations High Committee for Refugees
  • World Travel & Tourism Council

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